CASA DEL ALOJÓN

Quito
2009_2010

Propietarios
José Palacios

Coautor
Daniel Moreno

Cálculo estructural
César Izurieta

 

Una forma básica acota un fragmento de terreno. Este nuevo suelo vegetal se eleva y se ordena cubriendo la complejidad de necesidades del programa y la organicidad del terreno natural que se incorpora debajo. Naturaleza y usos: el desorden vital se cobija y se enmarca bajo el orden abstracto y repetitivo de la estructura de techo. Las separaciones entre tramos de cubierta producen un orden de  fisuras por las que la casa es permeable al sol, la luz, en algunos tramos a la lluvia, e incluso a los árboles preexistentes, que la atraviesan. La orientación este-oeste de las fisuras y los quiebres de la cubierta hacia el este, siguiendo la pendiente del terreno, garantizan el soleamiento y multiplican las vistas desde los espacios interiores.

El recorrido del agua genera la forma de la casa. La cubierta de césped recoge el agua de lluvia, la filtra y la acumula en las vigas transversales de soporte. El sobrante de lluvia se expulsa fuera del terreno acotado, alimentando un pequeño arrollo natural que pasa por debajo de la cubierta. Bajo las vigas cisterna están las zonas húmedas de la casa, la estructura de apoyo es a la vez columnas y desagües. El agua de lluvia se separa del agua gris y se devuelve a la naturaleza, o se utiliza en retretes, limpieza, lavado de autos y riego, evitando el desperdicio de agua potable.
Los cerramientos son paneles de tejuelo armado prefabricados en obra que se cuelgan entre techo y suelo y permiten una gran variabilidad de opciones de apertura.
Sobre la naturaleza original, una segunda naturaleza humanizada. Dos órdenes de realidad  que se complementan y se interconectan generando el espacio mental y físico de habitar.