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CASA SAEZ MOREIRA Centro
Histórico
Los muros muestran su grosor en las ventanas tratadas como huecos, con un simple cristal que se desliza. En las puertas sin marcos, sin bisagras, rectángulos de madera que respetan al abrirse la integridad del muro recortado. Armarios, aseos, estanterías, luces, se resuelven como perforaciones en las paredes gruesas, en una composición abstracta de agujeros. El sol se introduce en los interiores proyectándose en las paredes desnudas, a través de cristales en el techo que consiguen también una rehabilitación térmica del edificio, elevando su temperatura. La condición masiva de los muros se encarga de la acumulación y regulación del calor. Grosor y desnudez se vinculan también con el tipo de vida que se busca: regeneración, descanso, recarga, vacío, esencia, significación, intensidad, encuentro. En la zona de integración, los espacios se conectan entre ellos sin puertas, generando largas visuales diagonales y enfatizando la profundidad de la vivienda. En la escalera que separa lo social de los espacios privados, el sol sobre la textura excavada del adobe remarca la transición hacia lo íntimo: estrecharse, subir, salir a la luz y volver a entrar. La escalera llega y sale del mismo lado, se enrosca, evita la mirada, enfatiza el grosor protector y el misterio. El dormitorio principal es una caja selectiva que separa el mundo exterior del espacio esencializado de la pareja: cama y tina, cuerpo y sueño. No permite la casa ser habitada con
la asepsia de una vivienda convencional, sino que aporta condiciones
de ambigüedad, mezcla, fricción, roce. El roce con la
naturaleza en la permanente utilización de los espacios exteriores
como elementos de distribución y de paso, donde la lluvia,
el sol o el viento forman parte de la experiencia cotidiana. El roce
entre los usuarios a través de los espacios concatenados, de
la ausencia de pasillos que privaticen las estancias. El roce de los
usos, con continuidades espaciales en funciones normalmente segregadas,
como el aseo incorporado al dormitorio, la gran tina que puede ser
parte de lo íntimo o del espacio familiar. El roce de las épocas
y la superposición de tiempos: arqueología secreta de
la casa en el antiguo sótano-horno ahora abierto hacia la sala,
sin más función que la de mostrar la presencia de un
pasado perdido, de engrosar la dimensión temporal de la casa.
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Casa Sáez-Moreira, publicación en el libro Arquitectos y Arquitectura Ecuador Siglo XXI de Rolando Moya y Evelia Peralta. Ediciones Trama, Quito, Ecuador. Abril 2000. Páginas 21, 26, 28, 108 a 109 y 127. Casa Sáez-Moreira,
publicación en el diario Hoy, artículo
Veinte y tres veces arquitectura. Quito, Ecuador. 12 de Mayo 2000.
Casa Sáez-Moreira, publicación en la revista ARQ (Chile) intervenciones, Dos casa en Quito, paginas 26 y 27. numero 68, Abril 2008. Casa Sáez-Moreira, publicación en la revista casas (Ecuador), páginas 18 - 22. número 7, mayo-junio 2008.
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